Hola!
Estoy orgullosa!
Pesé 84.0!
Pesé eso porque ayer no comí nada después de las siete de la tarde. En serio, muy bien.
Al llegar a casa pesaré unos 85, more or less. Tomé el lunch, y eso, por lo que puede ser algo superior.
De aquí al siguiente control no voy a comer nada, y caminaré arriba y abajo en el colegio.
Un beso!
Animo. A mi me tiene ocurrido muchas veces pesar una cantidad que me parecía inexplicable, tanto por excesiva como por poco. Imagino que a ti te ocurrirá lo mismo, pero no hay que hacer caso a eso, sino seguir con tesón lo que uno se propuso (igual que el paisano indio que al llegar a un pueblo desconocido, lo hace con hambre y entra en una pastelería y se pone a comer pasteles y más pasteles. El dueño de la pastelería al ver que los come sin pagarle le da garrotazos y garrotazos, pero el viajero sigue comiendo sin inmutarse y al final se marcha diciendo "pero que amables son en este pueblo que te obligan a comer pasteles a garrotazos".
ResponderEliminarPues bien, lo que muestra este cuento es que una persona que tiene claro lo que quiere, no se amilana por pequeños contratiempos, sino que sigue y sigue hasta conseguir lo que se propuso (y todo ello con optimismo: de hecho ve como a alguien muy amable al dueño del garrote que le da y le da mientras él sigue con su objetivo sin apartarse ni un ápice, le salgan chichones o lo que sea)
Tú debes hacer algo similar: aunque la báscula te suelte garrotazos de vez en cuando o aunque tu gula o tus compromisos te los suelten también de vez en cuando (como me los sueltan a mi con bastante frecuencia) tú no debes lamentarte, sino verlo con optimismo como un motivo más para seguir (en este caso no comiendo pasteles, sino precisamente lo contrario: controlando lo que metes en el estómago, para llegar a tu objetivo final, a pesar de los tropiezos que encuentres en tu camino). Para ello el control a menudo es necesario (porque así sabes en cuántos gramos o kilos consistieron los garrotazos que te dieron, y así sabes con cuánta energía tienes que controlar tu ingesta de alimentos en el siguiente intervalo, para no desviarte de tu objetivo o hacerlo de una manera mínima, para seguir avanzando en él. ¡qué rollo! ¡ni yo mismo me entero de lo que escribo, porque obviamente, no voy a leer semejante rollazo".
Enhorabuena de nuevo y ¡ánimo! ¡You Can!